Las consecuencias son una reducción de la cantidad de recursos y la acumulación de deshechos a tasas mayores que las que se pueden absorber o reciclar. Tal es el caso de las crecientes concentraciones de carbono en la atmósfera. La Huella Ecológica suma todos los bienes y servicios ecológicos que demanda la humanidad y que compiten por el espacio. Incluye la tierra biológicamente productiva (o biocapacidad) necesaria para los cultivos, el pastoreo y el suelo urbanizado, zonas pesqueras y bosques productivos. También incluye el área de bosque requerida para absorber las emisiones adicionales de dióxido de carbono que los océanos no pueden absorber.
Tanto la biocapacidad como la Huella Ecológica se expresan en una misma unidad: hectáreas globales (hag). El carbono emitido en la quema de combustibles fósiles ha sido el componente dominante de la Huella Ecológica de la humanidad durante más de medio siglo y continúa aumentando. En 1961, el carbono representaba el 36 por ciento denuestra Huella Ecológica total; en 2010 alcanzó el 53 por ciento.
Estos datos por lo que se puede observar, son bastante alarmantes, esto debe cambiar ya, para reducir la huella ecológica.
Espero que os haya gustado la entrada del blog, compartir para que la gente se de cuenta de lo que está pasando en nuestro planeta.
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